lunes, 14 de septiembre de 2009

Análisis de EL POSESO.

En la primera estrofa habla de que prefiere la noche que el día ya sea hablando de la luna y las sombras que las cubren.

En las siguientes estrofas habla de la relacion que sostiene con una persona, pero relacionada con la noche y su deseo carnal hasia esa persona.

El poseso

El sol yace bajo un lúgubre manto.
Como él, ¡oh Luna de mi vida!, arrópate con sombras;
duerme o humea a tu gusto; sé muda, sé sombría,
y húndete por entero en el abismo del Tedio.

¡Te amo así! Sin embargo, si hoy quieres,
como un astro eclipsado que sale de la penumbra,
pasearte en los lugares que la Locura encumbra,
¡está bien!, ¡encantador puñal, surgido de tu vaina!

¡Enciende tu pupila con el brillo de los candelabros!
¡Enciende el deseo en las miradas de los rústicos!
Todo lo tuyo me agrada, mórbido o petulante;

Sé lo que quieras, noche negra, roja aurora;
No hay una fibra en todo mi cuerpo tembloroso
Que no grite:
¡Oh, mi querido Belcebú, yo te adoro!

Análisis de LA DESTRUCCIÓN

La primera estrofa habla de alguien que esta dolido, alguien con un problema y tiene la nececidad de sacar ese sentimiento por que ya no puede mas y por ello lo que dice"siento como quema mi pulmon y lo llena de un deseo eterno y culpable".

En la segunda estrofa habla de que alguien tiene una pasion por algo ,y tome forma de lo mas bello que sea para ti, y por alguna u otra cosa solo te acostrumbras con lo que tienes y no con lo que relamete quieres y te gusta .

A veces las personas se alajan delas personas y tambien de si mismas , y las palabras no llegan a ayudarte a salir de esa soledad profunda y desierta.

Y aveces lo que ves no es en realidad lo que pasa a tu alrededor y tiene otra imagen de ello solo a ti mismo te destruyes y destruyes a los demas .

habla tambien de su conexion con el mal y como se deja seducir por el ,de sus ganas de ser eterno.

al saber un poco mas de su vida se puede saber de su creencia en las ciencias hermeticas y en ciertos secretos relacionados probablemente con el vampirismo. Decribe la manera y porque se leja de dios hablando del diablo!

La destrucción

A mi lado sin pausa el Demonio se agita;
Ami lado flota como el aire impalpable;
Lo bebo y siento cómo abrasa mis pulmones
ahogándome en un deseo culpable y eterno.

Toma, a veces, pues sabe de mi amor por el Arte,
la apariencia de la mujer más seductora,
y acudiendo a especiosos pretextos cobardes
,acostumbra mis labios a sus depravados hechizos.

Lejos de la mirada de Dios así me lleva
,Jadeante y deshecho por la fatiga, al centro
De las hondas y solitarias planicies del Hastío,

Y arroja ante mis ojos, de confusión repletos,
Vestiduras manchadas y entreabiertas heridas,
¡Y el sangriento artificio en donde habita la Destrucción!

Análisis de LETANÍAS DE SATÁN

Como podemos contemplar en este poema dedicado a Satán, el poeta se expresa con una libertad de añoranza y amor fiel a su única salvación, éste es un dios que conoce la gente más bien como un dios maligno, pero el poeta trata de mostrar una cara totalmente diferente a la maldad de dicha criatura, describiéndolo como un Dios que entiende a las personas, ya que llega a sentir lo mismo que las personas, un Satán semejante a un ángel bello, poderoso, tolerante y en fin un ser superior y confiable en el que puedes tener confianza, este es Satán según Charles Baudelaire.

¿Que representa satan en este poema?
Satán es un ejemplo, acaso radical, de la búsqueda de la libertad. Incluso cuando esta nos lleve a enfrentarnos a lo inexorable.

LAS LETANÍAS DE SATÁN

Oh, tú, el mas sabio y el mas hermoso de los Ángeles,
Dios traicionado por la suerte y privado de toda alabanza.
Oh Satán, ten piedad de mi larga miseria.
Príncipe del exilio, que padece injusticia,
y que, aunque vencido, te levantas mas fuerte,
Oh Satán, ten piedad de mi larga miseria.
Tú que lo sabes todo, rey de lo subterráneo,
familiar curador de la angustia humana,
Oh Satán, ten piedad de mi larga miseria.
Tú que, aun a los leprosos y a los parias malditos
despiertas, por amor, el gusto al Paraíso,
Oh Satán, ten piedad de mi larga miseria.
Tú que das al proscrito esa mirada calma
que, en torno a un patíbulo, condena a todo un pueblo,
Oh Satán, ten piedad de mi larga miseria.
Tú que sabes en que rincones de tierras envidiadas
encierra el Dios las piedras más preciadas,
Oh Satán, ten piedad de mi larga miseria.
Tú, cuya mirada conoce los profundos arsenales
donde duerme sepultado el pueblo de los metales
Oh Satán, ten piedad de mi larga miseria.
Tú, cuya larga mano oculta los precipicios
al sonámbulo que camina errante al borde de los edificios,
Oh Satán, ten piedad de mi larga miseria.
Tú, que mágicamente, suavizas los duros huesos
del borracho empedernido pisado por los caballos,
Oh Satán, ten piedad de mi larga miseria.
Tú que, para consolar al hombre frágil que sufre,
nos enseñas a mezclar el salitre y el azufre,
Oh Satán, ten piedad de mi larga miseria.
Tu que imprimes tu marca, oh cómplice sutil,
en la frente de Creso despiadado y vil,
Oh Satán, ten piedad de mi larga miseria.
Tú que pones en los ojos y en el corazón de las jóvenes
el culto de las llagas y el amor por los andrajos,
Oh Satán, ten piedad de mi larga miseria.
Báculo de exiliados, lámpara de inventores,
confesor de colgados y de conspiradores,
Oh Satán, ten piedad de mi larga miseria.
Padre adoptivo de aquellos, a quienes en su negra cólera
arrojo del paraíso terrenal el Dios Padre,
Oh Satán, ten piedad de mi larga miseria.

Oración

Gloria y loor a ti, Satán, en las alturasdel cielo donde reinas y en las profundidadesdel infierno en el que sueñas, vencido y silencioso,haz de mi alma, bajo el Árbol de la Ciencia,cerca de ti repose, cuando, sobre tu frente,como una Iglesia nueva sus ramajes expandan.

Muere el profeta de la poesía moderna.


Trasladado urgentemente por su madre a una clínica de París, permaneció sin habla pero lúcido hasta su fallecimiento, en agosto del año siguiente. Su epistolario se publicó en 1872, los Journaux intimes (que incluyen Cohetes y Mi corazón al desnudo), en 1909; y la primera edición de sus obras completas, en 1939. Charles Baudelaire es considerado el padre, o, mejor dicho, el gran profeta, de la poesía moderna.